La última vez que nos vimos me dijo con lágrimas en los ojos que siempre lo recordaría,
que él viviría en mi por más que quisiera borrarlo de mis pensamientos,
de mi piel,
de mis labios.
Aunque lo haya sacado de mi vida una tarde cualquiera jamás lograría sacarlo de mi corazón,
que nadie me amaría como él me amó y que nadie me trataría con el mismo amor y respeto. Tenía mucha razón porque él vive en mi,
en mis letras,
atravesado en mis dedos,
incrustado en mi pecho;
dicen que para nosotros los que escribimos a los buenos amores no los olvidamos nunca; sino que los hacemos eternos,
los amores que nos marcan,
esos que dejan huellas,
los que no duelen al recordarlos,
esos que te sacan suspiros y una sonrisa,
los que te trataron tan bonito y te amaron un montón,
viven y sobreviven a través del tiempo,
se quedan ahí guardados en un pedacito de nuestro ser,
en un cuaderno,
en una servilleta o en un pedazo de papel.
Los recuerdas en versos,
los suspiras entre lineas. Los conviertes en poesía.
— Silvia Díaz©️®️
Suspiros de mi corazón, poesía de mi alma
Respeta el autor, no lo quites.