jueves, 29 de enero de 2015

Perderme en su recuerdo

Perderme así entre letras y
recordarlo con tanta pasión con la que leo un libro... perderme en el recuerdo de sus besos , recorrer cada linea y recordar cuando acariciaba su piel desnuda, sedienta de cariño, cálida y húmeda,
perderme y empaparme de nostalgia  añorando su presencia.

Perderme en el abismo oscuro de mis pensamientos y viajar por el tiempo donde me embriagaba con su amor.
Y recorro nuevanente sus lunares, esos que algún día fueran míos los que tantas veces exploré y memoricé.
Cerrar mis ojos e imaginarlo aquí, percibir su aroma y recordar sus dedos ágiles deslizarse suavemente entre mis piernas.

Perderme y darme cuenta que no lo he olvidado, que me estremezco con tan solo imaginarlo bebiendo de mi boca, la dulce miel del deseo.
Aún palpita en mi pecho su recuerdo, los suspiros quedaron suspendidos en el tiempo y en mis labios aún conservo el sabor inigualable de sus besos.

Silvia Díaz

martes, 27 de enero de 2015

Hablando sobre el amor

Cuando era pequeña solía pedirle a mi abuela que me contara historias de amor.
Ella me decía que el amor traía paz y tranquilidad al corazón de los enamorados, que quién amaba plenamente era dichoso, felíz y podía sentirse dueño del universo. Que los enamorados poseían un brillo especial en la mirada y la sonrisa iluminaba sus rostros cuando tenían cerca a la persona amada. Que nadie, absolutamente nadie podía vivir sin amor. Y así lo veía yo, tan mágico y dulce, capaz de hacer feliz a la persona más amargada y volver vulnerable a la más dura. Porque cuando somos niños no inaginamos que quien dice amarnos, también puede hacernos mucho daño.

La primera vez que me enamoré  comprendí que el amor venía acompañado también de tristeza, desiluciones y dolor, que cuando no funciona una relación, cuando se deja de sentir, de dar y de demostrar llega un vacío y dudas a osurpar su lugar.
Que hasta el silencio turba tu alma, y tu corazón deambula de un lado a otro sin encontrar consuelo.
Que te puedes enamorar muchas veces, tener muchas parejas, pero solo una vez amarás plenamente y te entregaras por completo y cuando esa persona a la que decidiste entregarlo todo, te lastima y te traiciona, nada vuelve a ser igual.
Entonces, el brillo desaparece y tu mirada se torna trizte.

Pasé por ese trago amargo, porque de sufrir por amor nadie se salva. y entonces no queda mas que esperar a que la vicita de un nuevo amor repare tus pedacitos rotos y reconstruya con mucha paciencia el desastre que quedó en tu corazón.

Y vuelves a amar a sentir y a confiar... a entregarete. Porque el amor es así y siempre se da sin preguntar, sin explicar y sin pensar.
Y nuevamente quedas expuesta a las desiluciones a que te vuelvan a herir o en el mejor de los casos a ser amada, valorada y a hacerte sentir tan especial y feliz que olvidarás que un día sufriste.

Silvia Díaz

jueves, 22 de enero de 2015

El pasado siempre regresa


Un día sientes que todo tu pasado se te viene encima,
que los errores del ayer te han perseguido sin darte cuenta,
que lo que creías olvidado, hoy te acecha como queriendo cobrarte una a una tus malas decisiones,
como una daga punzante queriendo abrirte las heridas y revivir lo que, de alguna forma siempre estuvo ahí.
Y te das cuenta que no importa cuanto te arrepientas y entierres en el cajón del olvido tu pasado,
no importa, porque cuando éste te encuentra en el presente, desempolva sin prisa lo que podría ser el más amargo de tus fracasos.

Silvia Díaz.
Foto: Fran Bécares

martes, 20 de enero de 2015

Te abrazo a mi pecho y busco tus manos, solo a tu lado me siento segura, solo entre tus brazos encuentro paz.
Es el calor de tu piel mi refugio, cuando cae la noche y me veo a tu lado, le pido a la vida que no me aleje de ti.
Es aquí donde pertenezco, es junto a ti, a tu lado, donde quiero pasar el resto de mis días.

Silvia Díaz.
 

viernes, 16 de enero de 2015

Te quiero en mi vida

Quiero despertar y ver tu sonrisa, perderme en tu mirada cálida que me transporta a otro mundo, que alumbren mis mañanas la luz de tus ojos, más que los rayos del sol, más que el azul del cielo.
Salir de la cama y volver a enredarnos entre las sábanas sin importar la hora, aunque no sea fin de semana.
Compartir mi taza de té contigo o si lo prefieres prepararte un café,
jugar con el tiempo, amarnos, sentirnos, desearnos y dejar que el amor permanezca vivo en todo lo que nos rodea y en todo momento.
Quiero ser para ti una bendición y no una casualidad, ser parte de tu mundo, formar parte de tus sueños y anhelos, que me incluyas y no me excluyas de tus pensamientos.
Ser el motivo más lindo que tienes para romper con la monotonía y no una excusa para no llegar a casa.  inventar cosas nuevas cuando regresas agobiado del trabajo y cierras la puerta, hacerte sonreír con mis locuras si tuviste un mal día, que no me dejes de decir que soy tu princesa y el amor de tu vida.
Porque yo te espero, ansiosa y enamorada, tan enamorada o más de ti, que cuando nos conocimos.

Silvia Díaz.
Imagen- onlygirls.net

jueves, 15 de enero de 2015

Hablaré despacito para que nadie pueda escucharme pronunciar su nombre, ocultaré muy hondo mis deseos de querer enredarme entre sus brazos y desviaré la vista cuando lo tenga cerca para que nadie sepa, para que no se enteren que es él quien provoca esta inquietud en mi.
Cerraré muy fuerte  mis labios para que no pidan a gritos sus besos y ataré si es posible mis manos para que no intenten acariciar ni un solo centímetro de su cuerpo.
Rogaré al cielo que no llegue la noche para no buscar su silueta entre mi cama, abriré las cortinas para que cuando la aurora caiga, entre una dulce sensación de calma por mi ventana.
Ahogaré este vicio que tengo de pensarle y extrañarle... Porque de nada sirve querer, de nada sirve amar cuando para un amor no existe el mañana.

Silvia Diaz. 

Revivió el amor

Una noche fría la pasión volvió, la ternura se posó en nuestras miradas y a amarnos nuevamente con dulzura nos invitó.
Nos envolvió nuevamente el romanticismo y en tinieblas un destello de luz nuestros cuerpos alumbró.
Nos provocó nuevamente la locura de un viejo amor que un día por la rutina e indiferencia adormecido quedó.
Sobrevivió nuestro amor, al pasado, al tiempo, al dolor y al desengaño.
Y entonces tus ojos no emigraron mas buscando otros horizontes, mis caricias no se perdieron mas en otras oscuridades y en un suspiro nos dejamos llevar envueltos en un velo de amor y pasión.
Revivió el amor que creímos había muerto, tus delicados y ardientes besos recorrieron cada espacio de mi piel, la sensualidad y el movimiento de mi cuerpo volvió a encender ese fuego cautivador en tus ojos. Nos amamos, nos deseamos, se reencontraron nuestras almas, se avivaron nuestros corazones y envueltos en una dulce melodía... Nuestro amor renació.

Silvia Díaz.