Un día sientes que todo tu pasado se te viene encima,
que los errores del ayer te han perseguido sin darte cuenta,
que lo que creías olvidado, hoy te acecha como queriendo cobrarte una a una tus malas decisiones,
como una daga punzante queriendo abrirte las heridas y revivir lo que, de alguna forma siempre estuvo ahí.
Y te das cuenta que no importa cuanto te arrepientas y entierres en el cajón del olvido tu pasado,
no importa, porque cuando éste te encuentra en el presente, desempolva sin prisa lo que podría ser el más amargo de tus fracasos.
Silvia Díaz.
Foto: Fran Bécares
No hay comentarios.:
Publicar un comentario