lunes, 16 de agosto de 2021

Le confieso

Le confieso que cuando sus manos me tocan yo pierdo la noción del tiempo, me siento como si estuviera dentro de una burbuja que flota, sus yemas me surcan suavemente, solo deseo sentirlo, usted con su suavidad me transporta a una tranquilidad profunda; aunque mi corazón sienta otra cosa, aunque mi corazón se me quiera salir del pecho. 

Le confieso que sus manos me alteran cuando se pasean por la curvatura de mi espalda, he podido comprobar que sus manos aún siendo tan fuertes, a la hora de tocarme las puedo sentir como si fueran pétalos cayendo sobre mi piel ardiente. 
Usted me ha convertido en una mujer más atrevida, la que se hace a su voluntad cuando lo tengo enfrente, la que desea quedarse por siempre habitando en su pecho y saciandose entre sus piernas, la que desea vivir fundida a su piel canela para siempre. 

Le confieso que en la vida ningún hombre me había llenado tanto... De deseo, de amor y de placer al mismo tiempo. 
Siga tocandome así, nunca deje de hacerlo, lleve sus manos a mi cuello,
sus dedos húndalos en mi boca, explore las fronteras entre mis senos y mi sexo. Hágame de usted, hágame suya, con suavidad, con dureza o delicadeza... el orden en que lo haga es lo que menos importa. 

Texto: 👇🏻

— Silvia Díaz©️®️
Respeta el autor, no lo quites. Suspiros de mi corazón, poesía de mi alma

No hay comentarios.:

Publicar un comentario