No me pidas que renuncie a lo que soy, a lo que pienso y a lo que me apasiona.
Es verdad, ¡cariño! que te amo, pero nunca he pensado en renunciar a mi por tu amor.
Quiero seguir siendo esa mujer que camina a tu lado sin sentirse atada, esa que nunca agacha la cabeza, la mujer completa, revelde y loca... loca por vivir, porque al fin de cuentas por esta vida solo se pasa una vez.
No merezco un amor que quiera callar mi voz, que reprima mis emociones, que sus prejuicios repentinos no lo dejen disfrutar de la sensualidad que llevo en mi piel y que antes volvía loco.
Merezco un amor que siga amando lo que soy, que no pretenda censurar mi forma de vestir ni de actuar, que vea en mí con orgullo a la mujer que fui, la que soy y la que seré.
Y si después de todo no me aceptas como soy, déjame emprender el vuelo y tomar mi propio camino. Yo no necesito a mi lado a alguien que me corte las alas, yo necesito a alguien que me deje construir unas para volar juntos.
Silvia Díaz
No hay comentarios.:
Publicar un comentario