Quierete un poquito, mi niña, le decía su abuela.
No esperes que él lo haga por ti.
No le des el poder de destruirte.
No permitas que su ego pisotee tu dignidad.
No dejes tus sueños a un lado por un hombre que te hace sufrir.
No permitas que te aleje de los que te aman de verdad.
No lo dejes decidir por ti.
Si te hace sufrir, no te merece.
Si te hace llorar, es porque no te quiere.
Si te pone en segundo plano, no merece ser él tu prioridad.
Si pisotea tu autoestima, no deberías malgastar tu amor en él.
Tu cuerpo no merece golpes, sino caricias.
Se valiente y busca tu libertad.
Tu alma marchita pronto encontrará un lugar donde vuelva a florecer.
Déjalo, mi niña y no permitas que la falsedad que hay en sus ojos te haga volver.
Quierete un poquito, mi niña y vuelve a vivir.
Silvia Díaz
No hay comentarios.:
Publicar un comentario