Quizá la vida nos estaba regalando otra oportunidad para empezar de nuevo; y esque en el camino habíamos olvidado cómo sonreir.
Quizá las huellas del pasado no se borren nunca, ni los besos que se ahogaron en nuestros labios, tampoco los días en silencio.
Quizá era el momento para dejar de añorar las caricias que se añejaron en nuestras manos.
Quizá era tiempo de hacer vibrar de placer nuevamente nuestros cuerpos.
Quizá en esta calma que se apoderó de nuestra vida volvamos a sentir la adrenalina.
Quizá hoy sea un buen pretexto para volver a decir te amo y dibujar nuevas sonrisas.
Quizá debamos reinventar miradas y caricias.
Quizá era tiempo de tirar por la borda los pretextos y comenzar a amarnos de nuevo y sin prisas.
Quizá en la ausencia del amor habíamos dejado atrapadas nuestras almas.
Quizá era tiempo de reconocernos en nuestras miradas.
Quizá la gente juzgue nuestro andar.
Quizá nosotros no debamos renunciar; y es que así es el amor, se desarma y se vuelve a armar.
Silvia Díaz
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