Sabía con certeza que jamás lo volvería a ver, pero aún guardaba la esperanza de toparse con sus bellos ojos cafés y que recordara esa historia que jamás se atreverían a contar. Y es que el destino es caprichoso; uno nunca sabe cuándo y dónde te toparás con un viejo amor.
Silvia Díaz
No hay comentarios.:
Publicar un comentario