Su voz de niña traviesa me tienta, su boca de una mujer perversa me incita a querer morderla, tiene una mirada que hechiza y esa sonrisa coqueta que es tan peculiar en ella...
A esa hembra yo muero por tenerla, fantaseo con poseerla, a ella le escribiría mil poemas de amor si así lo desea y si me deja le recitaría la poesía más sucia mientras doy un recorrido entre sus piernas.
=Ella me enamora con sus letras, me encanta leerla porque crea maravillas cuando se obsesiona con mis piernas;
amo contemplarla mientras escribe porque sé que soy la musa de sus poemas, la veo sonreír con su cuaderno y su pluma creando magia entre las dos cuando su imaginación vuela, la veo apretar sus piernas mientras me imagina encima de ella.
Cómo decirle que yo también la deseo con amor y fuego, que pienso en ella a cada momento, que al leerla experimento una necesidad extrema de sentir sus manos y su boca entre mis piernas; ella es la única mujer que he soñado febrilmente desnuda en mi cama, la única que me inquieta las hormonas, el pensamiento, el corazón y la vida. Que no me falten sus poemas, y
aunque ella duerma con él en otra cama, la seguiré leyendo y algún día haré el amor con ella.
Texto: 👇🏻
— Silvia Díaz (Suspiros de mi corazón, poesía de mi alma)
— Elizabeth Sánchez (La Putª Del Poeta)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario