Tan linda y tan tierna que se ve, tan pequeña y tan dulce que es, pero solo yo sé lo que esconde detrás de esa aparente inocencia y esos ojitos color esmeralda.
Cuando sabes tratar a una mujer, quieras o no, lo busques o no, te mostrará su lado más perverso; son como el infierno oculto lleno de llamas en las cuales quieres arder.
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