Usted me ha robado la cordura y también las ganas de querer follar con otros, me sumergió en un mundo de placer de donde no quiero salir (un mundo que no es para todos). Le he aprendido tanto, le agradezco y lo disfruto porque nunca antes ningún otro hombre había despertado mi lado más oscuro y perverso.
Usted y sus manos, su boca, su falo y esa imaginación infinita que me llevan a desear querer seguir siendo su sumisa. No hay manera de decirle que no a sus órdenes ni a su tacto, quiero seguir ardiendo y conociendo ( me ) cada una de las etapas de su juego del placer.
Señor mío, estoy siempre dispuesta... Estoy siempre a sus pies.
Texto: 👇🏻
— Silvia Díaz©️®️
No hay comentarios.:
Publicar un comentario