miércoles, 21 de julio de 2021

El dolor no cesaba, 
lágrimas amargas rodaban por mis mejillas,
me dejaste tan rota,
triste y sola, 
viví bajo la sombra de tu recuerdo mucho tiempo, 
me consumía tanto el dolor que creí que nunca más volvería a amar y mucho menos a sonreír.
Cuando creía sanar,
las lágrimas volvían como lluvia,
me refugiaba en mi propia tormenta y
entre mis sombras me escondía;
no estaba a salvo,
pero en el abismo de mi soledad era menos doloroso,
un poco más soportable que vivir pensándote.
Viví dos primaveras donde no florecía y un invierno sin fin,
sin darme cuenta dejó de llover,
la calma me visitó una mañana y la dejé pasar,
mi cielo se despejó y brotaron flores de todos colores dentro de mi. 
Ahora soy felíz, 
pasó mucho tiempo,
pero entendí que por una desilusión no se muere y de recuerdos amargos tampoco se vive.

Así como hay personas que te destruyen y lastiman, 
llegan otras que te hacen volver a creer,
a soñar y amar,
nunca pienses lo contrario.

Texto: 👇🏻

— Silvia Díaz©️®️
Julio/21/2021| Respeta el autor, no lo quites. 📖✍🏻

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